Quico Catalán: «¿Campaña? Hará una gran año en el Levante y en verano veremos»

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Quico Catalán (Madrid, 1975) analiza para AS el Levante que tiene entre manos. Un proyecto a largo plazo, ambicioso con la reforma del nuevo Ciutat. El mandatario ha tenido que convivir con la pandemia. Pese a ello, tiene casi solucionada la primera fase de la obra del estadio y ha armado otro proyecto competitivo, manteniendo el bloque y a sus hombres más codiciados en el mercado. Sin embargo, el próximo verano será otra historia.

El Levante-Celta se jugará también en La Cerámica, ¿nuevo retraso en el estadio?

Nuevo retraso por qué. Nuevo retraso no. Evidentemente, el Covid marcó unos plazos que no dependían de nosotros. Este retraso viene marcado por un retraso en la ejecución de la obra en la última semana, al final vamos con los tiempos muy apretados. La próxima semana, si Dios quiere, se ocupará el césped y ya en 15 días volveremos aquí. El gran objetivo es que eso se produzca.

¿Llegaría para el Alavés?

Bueno, nos marcamos ese objetivo, claro.

¿Qué paso da el Levante con esta primera reforma del Ciutat?

Esta primera reforma está enfocada de cara a las exigencias del reglamento televisivo, que debemos cumplir. Cuando quieres abordar eso, tienes en mente un proyecto de mayor envergadura, decides parchear, cosa que con la sky-cam sería imposible aun parcheando, o meterlo dentro de un gran proyecto y hacerlo por fases. Eso es lo que adoptamos hace unos años. Hemos estado pidiendo de alguna forma prórrogas a LaLiga para que entendiera que nuestro proyecto de adecuación a la televisión iba más allá de una mera reforma. Por tanto, esta primera fase supone cumplir eso, pero por otro lado también cubrir un estadio que nunca habíamos tenido. Modernizar el estadio con dos videomarcadores, estamos hablando de más de 140 metros cuadrados cada uno, una megafonía acorde a otros eventos, con iluminación 4k última generación… En cierta medida generas unas infraestructuras, que junto a la fase dos, que aborda más temas del día a día, de la convivencia en el estadio, la comodidad del espectador y los servicios y ofertas, tanto comerciales como no comerciales que vamos a ofrecer, complementan un gran proyecto.

La segunda fase, más enfocada a la comercial, ha sido rediseñada por la situación que vivimos.

No, porque tampoco sabemos cuánto va a durar el efecto Covid. Pero hay que pensar que la fase dos del estadio está en momento de redacción de documentos, de conseguir los permisos pertinentes con el Ayuntamiento, de acabar de materializar el acuerdo que el otro día presentamos con el Ayuntamiento y el propio Levante, y en función de eso iniciarlo. Es decir, no es un proyecto que va a iniciarse en el 2021; no antes del 2022, yo creo que no empezaríamos en su totalidad esa gran obra. Y luego tenemos que ver cómo podemos compaginar el fútbol con la obra. Esta obra la comenzamos el 1 de julio de 2019 y el Covid en ese sentido nos ha ayudado. El hecho en sí de que no haya habido fútbol aquí de marzo hasta acá nos ha beneficiado, lógicamente. Yo espero que en el 2022, que creo que antes sería imposible, poder empezar la segunda fase y que todos estos efectos hayan desaparecido. Lo que tenemos en mente, que de alguna manera está preproyectado y ya hemos visto incluso en vídeo, esperemos que se pueda materializar.

Como dice, el Covid les ha dado margen para llevar a cabo la obra. ¿Cómo valora el resultado?

Nosotros estamos contentos con el resultado que se está produciendo. Hemos vivido momentos de máxima dificultad. Durante el confinamiento han habido situaciones donde hemos tenido problemas: un gran proveedor de esta obra es italiano y ha vivido momentos de dificultad, otros industriales que participan de esta obra han vivido momentos de dificultad… Todo eso nos ha llevado a vivir momentos delicados. Durante un tiempo no se trabajó, se paralizaron las obras en este país, entre otras cosas. Cuando has pasado todo eso y ves el resultado sientes satisfacción. Es un trabajo de todos, que de momento las cosas salen bien. Hemos anunciado que debemos retrasarlo 15 días más, pero lo importante es que una obra de este calibre vea la luz.

Otro revés fue la caída del primer proyecto de financiación.

Efectivamente, yo dejé entrever el febrero pasado que teníamos una operación muy avanzada y era la verdad, sino no lo hubiera dicho. A parte con documentos que, de alguna forma, hasta ya nos medio comprometían a las partes en unos términos y unas condiciones. Por desgracia, a finales del mes de marzo, ese fondo, que es conocido y ha hecho muchas operaciones vinculadas al mundo del fútbol, también operaciones internacionales e importantes acuerdos en este país con otros clubes y otros futbolistas, se nos cae. Eso fue un revés importantísimo. En pleno confinamiento, entender eso. Por eso siempre he dicho internamente que la aparición de este compañero de viaje que nos une, este socio (Edmond de Rothschild) es una bendición.

¿Cómo se dio esta operación?

De alguna forma fue casi como un milagro que apareciera, que entendiera tan rápidamente el proyecto del Levante y que entendiéramos que podíamos cogernos de la mano y trabajar juntos. En una operación con años por delante, de una gran magnitud económica (hasta 60 millones en un crédito escalonado), con unas garantías, unas obligaciones y unos derechos. Es una operación muy bonita para el club. Creo que además ligarse con esa entidad, de su envergadura y prestigio, supone un salto de calidad para el club. A partir de ahí lo que hay que hacer es trabajar, seguir siendo responsables, mantener esa gestión que hemos llevado a cabo hasta la fecha y cumplir con nuestras obligaciones como hemos hecho otras veces. Al final este club también tiene que crecer, y se debe reinventar. Creo que somos un club que está creciendo, que en estos momentos no ofrece a su aficionado todo aquello que podría ofrecer en su casa, en su estadio. Y el Ciutat se tiene que convertir en esa fábrica de ilusiones donde el aficionado encuentre en el estadio unos alicientes para venir media hora antes, para estar más a gusto en su butaca, poder ir a un cuarto de baño en condiciones, tomarse algo acorde al momento en que vivimos… Que pueda, en definitiva, encontrar en el estadio una alternativa para todos los días del año para ir a comprar, consumir y que sea un lugar propicio para empresas, asociaciones, tener reuniones… Queremos que este estadio tenga una utilidad en el día a día. No que sea un lugar donde se juega al fútbol cada 15 días. Que tenga una actividad de puertas hacia fuera y que tenga ese punto de encuentro donde generar negocio y generar riqueza, poniendo el servicio de nuestras instalaciones para el que quiera. Por tanto, es como cualquier inversión. Tiene su riesgo, lógicamente. Pero detrás de esta operación hay un plan de negocio establecido, este estadio va a generar nuevos ingresos y entre todos haremos frente a las obligaciones que tenemos.

Da la sensación que dibuja un Levante más allá de su mandato.

Se está proyectando un Levante muy a futuro porque luego vendrán otros. Y este estadio será el estadio del Levante en los próximos no sé cuántos cientos de años. La temporada pasada celebrábamos el 50 aniversario del Ciutat. Fíjate, dentro de cincuenta años ojalá haya un Consejo de Administración que entienda que el estadio se le ha quedado pequeño. O antes. O que este estadio no pueda albergar a los cientos de miles de levantinistas. No lo sé. Evidentemente, son proyectos no de presente, sino de futuro. Lo que es cierto es que son proyectos en los que llevamos muchos años trabajando. En la Ciudad Deportiva llevamos más de ocho años y aún no hemos puesto la primera piedra, imagínate. En el tema del estadio, el otro día tenía una reunión con la gente de IDOM y hablábamos que hace más de tres años que nos pusimos en contacto. Les llamé, me presenté en Bilbao, estuvimos en su sede central. Ya conocía San Mamés, pero fuimos a ver el campo con su gente. Estuvieron aquí, seguimos trabajando… Son proyectos que requieren abordarlos con cierta antelación. Son proyectos de futuro.

La joya de la corona sería la nueva Ciudad Deportiva.

Va a suponer un salto de calidad y de vivir más en profundidad lo que es el Levante, que los propios aficionados sientan más cerca el día a día. El día a día se da en estas oficinas, pero se da sobre todo en Buñol. Al final van a tener la oportunidad de ver entrenar al primer equipo, de ver entrenar al Atlético Levante, al Femenino, a los niños y niñas jugar al fútbol… Ese es el gran objetivo. Nosotros estamos tremendamente agradecidos a cómo hemos sido acogidos en Buñol, pero creemos que para crecer este proyecto era primordial. La verdad que es una gran ilusión, claro que sí.

¿Qué pasará con la ciudad deportiva de Buñol?

Bueno, con Buñol ya veremos qué pasa. Entendemos que tiene diferentes posibilidades. Una es, evidentemente, seguir como está. Otra que a alguien le pueda interesar más que lo que hay, el suelo. Es un suelo bueno, que conocemos de sus posibilidades y ha tenido cierto atractivo en cierto perfil de posibles interesados. Sabemos qué posibilidades tiene. Lo que pasa es que cuando no vas a poder disponer de ese suelo en los próximos dos años, dos años y medio, es difícil hacer operaciones con tanto tiempo por delante.

¿Qué retos ha supuesto el Covid como institución? La sensación que deja es que se ha comportado como un señor club.

Yo creo que cuando surgen este tipo de situaciones, ni son malos los que aplican situaciones más drásticas ni son buenos los que nos las aplican. Seguramente las circunstancias de unos y de otros sean muy diferentes. Si el Levante no hubiera podido asumir lo que ha tenido que asumir, pues habríamos tenido que tomar decisiones drásticas. No es justo. El efecto Covid que ha podido sufrir el Levante alomejor es más asumible que el que puede sufrir el Valencia, Barcelona, Madrid o Espanyol. O el Betis, ¿no?. Cada uno tenemos nuestras circunstancias. Este club es especial y es peculiar en ciertos aspectos. De alguna manera, el efecto Covid donde más daño está haciendo es en el consumo. Entiéndeme, ticketing, merchandising, la imposibilidad de que el aficionado consuma fútbol. Por ejemplo: comprar una entrada, pagar el abono, tomar algo durante el partido, comprar una bufanda o la camiseta… Eso al final en unos clubes afecta en mayor medida que a otros. Para nosotros el ticketing supone el 2% del presupuesto, en otros clubes es mucho mayor. Pero también es verdad que para nosotros es un orgullo que, con mucha dificultad, haber pasado ese momento crítico con ese planteamiento. Luchamos, peleamos y sufrimos para que así fuera. Salvo ese acuerdo que llegamos con los futbolistas, el resto se mantuvo en su situación y con su puesto de trabajo, teletrabajando casi todos.

Entiendo que a nivel club hubieron muchos ajustes. Unos muy visibles, como el acuerdo salarial con la primera plantilla, pero otros menos.

Sobre todo reiventarnos financieramente en algunos aspectos. Porque estuvimos meses sin ingresar ni un euro en el club. Adelantar ingresos futuros pendientes de cobro y readaptar el funcionamiento interno del club, como todas las empresas. Nadie estaba acostumbrado a trabajar sin ir a trabajar. Ahora lo hemos hecho y, oye, en cierta medida creo que ha sido un aprendizaje para todos. Un proceso atractivo donde nos hemos dado cuenta que hay muchas veces que el tiempo tiene un valor. Hay veces que para reunirte, dialogar o encontrar acuerdos no hace falta coger un vuelo de tres horas, sino enchufas un móvil o un ordenador y con una videoconferencia te pones a trabajar. Yo creo que ha sido un aprendizaje para todo el mundo en general pero también para nosotros como club, que nos ha permitido otras formas de comunicación interna.

¿Cómo fue el trabajo del presidente de un club desde casa en plena pandemia?

Ha tenido sus momentos gratificantes. Muchas veces me paro a pensar como fuimos capaces de trabajar más que nunca. Estaba alucinado por las horas que le echaba. Porque al final si tu mesa de trabajo y tu ordenador están en un lugar donde pasas continuamente, al final te sientas y trabajas. Pensaba que sería diferente. Fue gratificante pero también duro. Creo que a todos nos ha afectado de una forma más directa o menos todo esto del Covid. He perdido amigos, gente querida… han sido momentos complicados. También de estar lejos de mi familia; mi padre está enfermo y hemos estado separados durante mucho tiempo, y seguimos de alguna manera separados. No es fácil. Durante algunos momentos llegas a tener cierto miedo. Porque veíamos casos donde en horas, en días, la gente se iba. Si le preguntas a mi mujer, seguro que piensa que a qué mala hora el confinamiento. Aunque de alguna forma también han visto lo que es mi trabajo. Ha sido positivo en cierta medida que mis hijos, de 15, 13 y 7 años, han evidenciado el trabajo de su padre. Pero han sido meses muy duros y muy complejos. Donde se ha sufrido mucho a nivel personal y a nivel profesional.

Otro de los aspectos donde más se han notado los efectos del Covid ha sido en el mercado. ¿Quizá el más complicado desde que es presidente?

Ha sido un mercado peculiar, diferente. Un mercado muy limitado. El mercado del año pasado fue complicado, para mí el más duro. Este año el problema es que llevamos un 2020 muy difícil. Al final arrastras todos los efectos del Covid desde marzo, nuestra operación de financiación que teníamos cerrada… El 2020 para mí está siendo harto complicado. Evidentemente ha sido un mercado difícil, esencialmente porque ha habido mucha parálisis. Nos ha costado entenderlo. En muchos momentos hablábamos los unos con los otros y no teníamos la capacidad ni de cambiar cromos. Este futbolista por este; ni eso. En ese sentido hay que valorar la posición de LaLiga, que nos ha llevado a una situación límite con ciertos cambios que se produjeron en el Fair Play, en la norma. Yo creo que al final han sido positivos. Nos han obligado a hacer operaciones que a la gente quizá le ha costado entender, o sigue sin entender. Pero es una más del fútbol. Hemos sido capaces de adaptarnos a un mercado donde han habido operaciones, pero en comparación con otros mercados la diferencia ha sido increíble. Yo creo que hemos salido de forma positiva de esta batalla.

El Levante lleva dos años apostando fuerte por mantener el bloque. ¿Este ha sido más por necesidad o estrategia?

Nosotros vendimos activos el año pasado, pero no nos desprendimos de aquellos jugadores que queríamos mantener. Esos activos que entienden que son importantes y que quieres tener en tu equipo. Evidentemente no es que tengamos la necesidad de vender, pero los momentos van cambiando. Hay cierto perfil de futbolistas que también llega un momento que necesitan dar otro salto. Que se me entienda, para mí el Levante es el mejor equipo del mundo, pero es verdad que el futbolista necesito otros retos, nuevas sensaciones y luchar por otros objetivos. Es lógico, lícito y normal. Ahí sí que creo que hemos llegado, después de hacer el esfuerzo el pasado curso y este, a que al final de temporada podamos abordar ciertas situaciones que entendemos que son lógicas. El fútbol seguirá y el Levante seguirá creciendo, como no puede ser de otra forma.

El nombre es Campaña. Dice que usted no se baja del burro.

Lógico. Los grandes futbolistas siempre son apetecidos por todos. Yo estoy tranquilo, creo que José, si Dios quiere, va a hacer una gran temporada con el Levante y evidentemente llegará el final de temporada y tendremos que abordar situaciones que seguro que son buenas para él y para el club. Si algo tiene él es que ha demostrado un compromiso máximo hacia el Levante. Es entendible cualquier expresión o manifestación que pueda tener en estos días, donde está en una nube. Está disfrutando de estar con los grandes, siendo uno más y valorado como tal. Para nosotros es un orgullo máximo. A partir de ahí, valorarlo, que nos siga dando mucho fútbol y que, junto a sus compañeros, consiga llevarnos a los objetivos.

¿Qué supone para el Levante llevar a un jugador a la Selección?

La convocatoria es un gran reconocimiento sobre todo a José, que es el gran artífice. Pero también a sus compañeros, a su entrenador, a los aficionados y al Levante. Para nosotros es un gran logro sentirse parte de la Selección. Pensar que uno de los tuyos te está representado en ese equipo, a tu país, es la leche. Es muy bonito. Creo que es un salto de calidad. Un mensaje al mundo del fútbol, a agentes, jugadores y entrenadores, que desde el Levante también se pueden conseguir esos grandes logros individuales y que puedes llegar a ser internacional por España desde nuestro equipo.

¿Hay margen económico para abordar las renovaciones que el club tiene pendientes? (Morales, Rochina, Roger…)

El Fair Play Financiero no es problema para abordar las renovaciones de los futbolistas. No va a ser un impedimento. Si todo va bien esperemos que Morales, y lo ha dicho él, pueda seguir muchos más años con nosotros. Él ya sabe el compromiso del club con su persona. Mientras tenga fuerza, ilusión y ganas, y demuestre que está a la altura, tendrá su espacio siempre en el Levante. Año a año iremos valorando todo eso. Que Roger pueda seguir más tiempo con nosotros. No hay ningún impedimento ahora mismo que pueda afectar a las renovaciones.

¿Cómo está la situación de Rochina?

Lo más importante es que a ambas partes nos gustaría seguir juntos. Hay diferencias entre un planteamiento y otro, pero vamos a ver si somos capaces de reconducir esa distancia. Es verdad que hace tiempo que no hablamos. Porque tampoco creo que sea necesario cuando las ideas de unos y de otros son manifiestas, a veces lo mejor es dejar pasar el tiempo y que las cabezas de unos y otros analicen todo. Rochina tiene todo para seguir aquí. Es un jugador que después de un tiempo en Rusia vuelve a España, es valenciano, tiene a su familia, en un club de Primera que lo valora y lo conoce. Creo que tenemos todo para dar forma al acuerdo. Si se da ese punto de encuentro, fenomenal; si no se da ese punto de encuentro, seguro que tiene muchas alternativas para seguir jugando a fútbol y nosotros jugadores en el mercado. Pero seguiremos intentando que Rochina continúe.

La dirección deportiva también finaliza contrato el próximo 30 de junio.

Acabamos de terminar el mercado. No tenemos casi tiempo ni para respirar. Evidentemente, el trabajo está ahí. Han tenido tres mercados por delante, hay que analizar todo y ser frío. Yo creo que han sido tres mercados muy difíciles. Lógicamente, el trabajo está, hemos implementado nuevas formas de trabajo y lo que tenemos que hacer ahora es valorarlo todo. Es una decisión relevante para el club, muy importante, y tomaremos decisiones de cara a la temporada que viene.

¿Y Paco López?

Yo creo que Paco es un activo importante del Levante y del levantinismo. En Paco se encarna todo lo que le gustaría a cualquier club. Encontrar un entrenador que ha sido ex jugador, valenciano, levantinista, que es de Silla, una persona normal y cercana… A su vez es un gran entrenador de fútbol, que está consiguiendo transformar la idea de juego de un club. La gente disfruto con nuestro fútbol. Por supuesto es criticado y a veces incomprendido, pero a todos no pasa eso. Es de esos activos que, si no lo tuviéramos, costaría mucho crearlo o encontrarlo. Hay que potenciarlo y ayudarlo para que siga mucho tiempo con nosotros. Son tres años, unas cuatro temporadas con nosotros, y espero que sea por mucho más tiempo.

¿Cómo se puede crecer al nivel del Levante sin perder su esencia?

Yo creo que en esta vida hay algo que es muy importante, que es conocer tu entorno. Nosotros no tenemos que olvidarnos nunca de qué es nuestro Levante. Intentamos que a su vez sea una entidad moderna, que siga creciendo, pero hay ciertas esencias que tenemos que concerlas y debemos respetarlas. Otros quizá, conociéndolos y respetándolos, hay que reorientarlos. Es como todo, como decía al principio, muchas veces nos quedamos en lo negativo. Esto es algo peculiar de este club: surge algo y en seguida buscamos la negatividad. Ese yunque de la adversidad. Yo creo que debemos crecer desde un respeto absoluto a nuestro pasado y proyectando el mejor futuro. Ese es el lema de nuestro Centenario: un pasado por honrar y un futuro por conquistar. Intentamos por todos medios tener claro quiénes somos y podemos ser los mismos, pero más grandes. Evolucionando, creciendo y modernizando. Todo eso es compatible. La esencia nunca se puede perder.

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