Estrada y Chocolatito brillan para reencontrarse en 2021

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La semilla que se plantó en las carteleras denominas ‘Superfly‘ floreció de nuevo este viernes en Ciudad de México. Matchroom y Zanfer colocaron tres peleas titulares de pesos bajos en la misma carteleras. El éxito era previsible y se confirmó. Las luchas fueron de menos a más. Rey Martínez arrolló, Chocolatito González ganó con holgura dejando muy buenas sensaciones y Juan Francisco ‘El Gallo’ Estrada se llevó la pelea de la noche al noquear a Carlos Cuadras en el undécimo asalto. El Gallo retiene así el WBC del peso supermosca y Chocolatito hizo lo propio con el cinturón WBA. Ambos había reflejado en la previa que el camino lógico era ganar y verse en 2021: «Ojalá se dé la pelea«, decían ambos. Tras el éxito en Ciudad de México apunta a que sí. Ambas partes quieren y visto lo visto, la afición ya cuenta los días.

Estrada no tuvo una pelea fácil, ni mucho menos. Tras dos asaltos ajustados, en el tercero comenzó a encontrarse más cómodo y llegó una pequeña relajación, la cual no desaprovechó Cuadras para enviarle al suelo. En un abrir y cerrar de ojos del posible 30-27 en las cartulinas se pasaba al empate. Le costó recuperarse al campeón, no en asimilación de golpes, pero sí en tono muscular. Tardó en sacar su ritmo, pero desde el quinto la pelea se iba decantando de su lado. Pasaba muchas manos y lanzaba muchos golpes. Esa fue la clave, porque Cuadras encajaba uno y otra vez.

Parecía que los puñetazos de Estrada eran estériles, pero el trabajo de acoso y derribo acabó fructificando. Cada vez se veía que le costaba más asimilar lo que le llegaba, pero lo suplía con coraje y buenos contragolpes. El Gallo esquivaba, pero también las encajaba. En el décimo asalto todo apuntaba a que se iría a las cartulinas, pero el campeón había avisado: «Creo que tengo la capacidad de noquearle«. Así fue. Pasó una mano y clavó su derecha. Cuadras reculó y tras cuatro golpes mas se fue al suelo. Estaba flotando y al oler sangre, Estrada no dudó. Se fue con todo y logró una segunda caída sobrecogedora. El árbitro pudo parar la pelea ahí, pero decidió aguantarla unos segundos más. No había historia: el Gallo también cumplía.

Chocolatito ahogó al Jiga

Las sensaciones que Chocolatito González transmitió ante Yafai las supo llevar a Ciudad de México. El ritmo agobiantes del mejor Román estuvo presente para derrotar por decisión unánime (118-110, 116-112 y 117-111) a Israel ‘Jiga’ González. La altura de Ciudad de México podría restarle capacidades, pero no lo temía en la previa y en la pelea se demostró que no fue un factor a tener en cuenta. Al nicaragüense le costó un asalto leer la pelea. Desde el segundo round fue rodillo, aunque en algunos momentos el mexicano contragolpeó bien y se llevó round, sobre todo al principio. Pese a ello, no tuvo problemas para revalidar el WBA del supermosca, el decimosexto título en su carrera en su victoria número 50 (por únicamente dos derrotas). El dato asusta, el campeón sacó 1241 golpes (conectó 337), demasiado para un Jiga que fue valiente, pero le faltó ritmo y físico en la segunda mitad. Chocolatito cumplía y le tocaba esperar al Gallo. Ha sido campeón durante muchos años, pero nunca ha unificado y ese es su objetivo.

Julio César Martínez sigue siendo el Rey

Con los acordes de ‘Sigo siendo el Rey’ apareció en el ring Julio César Martínez. El mexicano se hace llamar de esa manera y demostró el motivo este viernes. Su rival inicial, Maximino Flores, dio positivo por COVID una semana antes de la pelea y fue baja. Moises Calleros recogió el guante, pero no pudo cumplir con la báscula (se pasó casi tres kilos). Con esa diferencia otro podría haber protestado, pero a Martínez no le importó. Se mostró muy tranquilo durante toda la noche y cuando subió al ring fue letal. Dos asaltos tardó en noquear a Calleros, quien solo pudo aguantar el vendaval.

Martínez no dudó en intercambiar algún golpe de inicio, pero pronto usó su jab y sus golpes rectos para hacer daño a Calleros. La clave estuvo con un uno-dos que hizo tambalearse al retador. Se cayó, pero luego pudo resistir bien. Martínez boxeó tranquilo, haciendo un trabajo de demolición. Se consumió el primer round y casi el segundo. No arriesgaba el campeón… hasta que lo hizo. La primera vez que intentó Calleros un intercambio se encontró con dos manos del ‘Rey’. Le dejaron flotando y estando en esa situación contra las cuerdas, el campeón no perdonó: lanzó un carrusel de golpes que solo terminó cuando el árbitro se metió de por medio. «Vamos con todo menos con miedo», suele decir Julio César Martínez. Lo volvió a demostrar en Ciudad de México.

Consulta los resultados y el resumen del Gallo Estrada vs Carlos Cuadras 2

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