Siete consejos del médico para prevenir los resfriados

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Una de las patologías más típicas del otoño y el invierno son los resfriados comunes, también llamados catarros. Se trata de infecciones víricas que afectan al tracto respiratorio superior, es decir, a la nariz y la garganta. Son muchos los virus que las producen y, por lo general, son afecciones leves que todos padeceremos entre 2 o 3 veces al año.

En esta época son más comunes ya que aumenta la humedad del ambiente y se producen cambios de temperatura repentinos, mañanas frías y tardes caldeadas. Calor en las casas y frío en la calle…

Lo síntomas son de sobra conocidos: congestión, dolor de garganta, estornudos, mocos… Y su duración está entorno a 1 o 2 semanas.

Este atípico año, marcado por la epidemia del coronavirus, el tener estos síntomas catarrales puede provocarnos quebraderos de cabeza al confundir esta patología con la Covid-19.

Aunque siempre será necesario acudir al médico de cabecera para descartar una infección por SARS-COV2, los otorrinolaringólogos nos dan siete pautas para intentar esquivar a los virus que provocan el resfriado común.

– El primero de ellos ya es un gesto más que habitual desde hace 8 meses: el lavado de manos. Si puede ser con agua y jabón mejor. Este gesto no sólo previene un contagio por coronavirus, sino que evita más de 200 patologías que pueden contagiarse a través de las manos, como la gripe A, la neumonía, la bronquiolitis, tosferina o el resfriado común.

– Es importante utilizar siempre pañuelos desechables para tapar la boca al estornudar. De esta manera, impediremos diseminar los gérmenes. Y, como hemos aprendido durante este año, evitar tocarse la cara en la medida de lo posible, ya que tanto la nariz como la boca son las entradas perfectas de los virus en nuestro organismo.
– Otro elemento común entre la prevención de la Covid-19 y el catarro común es el evitar los espacios cerrados, donde la posibilidad de contagio es mayor. Lo mejor, el aire libre y los lugares bien ventilados. Eso sí, siempre bien protegidos del frio.

– Un refuerzo natural de vitamina D no está de más. Siempre que sea posible es conveniente exponerse al sol para recargarse de vitamina D. Como en otoño e invierno los días son más cortos, se puede buscar esta vitamina en alimentos como los pescados azules, los champiñones o el queso.

Reducir los niveles de estrés también contribuye a protegernos de este tipo de infecciones víricas leves. A más tensión y estrés, más bajas están las defensas y más debilitado el sistema inmunológico. Así que, hay que dormir lo suficiente y realizar ejercicio físico habitual para controlar el estrés.

– Muy importante no automedicarse, en concreto, evitar tomar antibióticos sin prescripción médica. No sirven para combatir las infecciones víricas y su uso indebido provoca que el organismo se haga resistente a su acción.

– Por último, hay que evitar el alcohol y el tabaco porque debilitan el sistema inmune. Además, fumar puede agravar los síntomas del resfriado común.

Seguir estas pautas puede evitar el contagio del resfriado, aunque es difícil no coger una de estas infecciones, tal y como reconoce la Sociedad Española de Otorrinolaringología.

En caso de que finalmente padezcamos un resfriado común, los otorrinolaringólogos nos recuerdan que no existe ni vacuna efectiva, ni tratamiento que elimine el virus que lo provoca. Sólo podremos recurrir a los analgésicos para aliviar los síntomas.

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